REAL MURCIA -1-1- VILLARREAL B
REAL MURCIA: Gazzaniga, Mier, Alberto, Jaso (Héctor Pérez, 68), Cristo Romero, Isi Gómez (Antonio David, 46), Moyita (Palmberg, 68), Pedro Benito, Bustos (Pedro León, 46), Ekain (JC Real, 61) y Flakus, Suplentes: Piñeiro (ps), Andrés López, David Vicente., Sarabia, Cadorini, Sekoy y Mathieu.
VILLARREAL B: Rubén Gómez, Budesca, Sierra, Lautaro, Eneko, Carlos Maciá, Alassan, Quintero (Hugo López, 69), Facundo (Thiam, 88), Víctor Moreno y Álex Rubio (Albert García, 58). Suplentes: Kinareikin (ps), Fran Gil, Iván, Bonafé, Curro, Barry y Pascual.
Árbitro: Expósito Jaramillo (colegio andaluz). Amarillas para el local Palmberg y los visitantes Álex Rubio, Maciá y Alassan.
Goles: 0-1 (min. 23): Álex Rubio; 1-1 (min. 95): Palmberg.
Incidencias: Nueva Condomina. 14234 espectadores.
Comentario: El balón fue el mismo, el juego parecido, el ritmo más con forma de diablo -ayudado por el rival-, pero, como de costumbre, las consecuencias similares a la historia grana en la categoría. Porque el fin fue el principio, el inicio lo de siempre y las penas, sin el juego que nos iba a hipnotizar, ahora mayúsculas tras tener todo el fin de semana para sentirnos más desgraciados.
Pasé minutos buscando la moto que nos vendían y vi en esa motocicleta a un rival tan bisoño como veloz al que le ofrecimos autopistas, aunque ellos nos libraran del peaje para acercarnos y tener las nuestras también en la meta grogueta. Poco más puedo decir. Hubo una moto que compramos y aún le buscamos la bujía perlada, pero queda mucho, tanto como para desatascar el bloqueo mental que nos exige morder con la primera dentellada, con el primer aroma en cuanto el contrario nos da dos metros. Con uno nos vale, pero la inercia nos pide dos, como quien pide calderilla cuando tiene los bolsillos llenos de billetes. Vale que no perdimos, que sacamos un punto, pero las sensaciones aún -cuando escribo esto tras haber pitado el final el colegiado hace un rato- no son buenas. Tenemos un equipo del medio hacia adelante brutal, temido, aunque previsible ya para los rivales, pero en defensa flaqueamos, sin el juego de palabras de un Flakus que fue el que no queríamos, el que yerra, como todos, pero parecía que llegaba Alí Babá abriendo cuevas y ayer no sacó brillo a la llave.
Es el cuadro de Etxebe lo que todos quisimos; la mejor tajada de la barbacoa que llevarse al paladar, la canción que nos emocionaba en la disco cuando éramos juveniles e íbamos a bailar rozando a la chica que nos gustaba, el único verso que recordamos del instituto, la copa en la sobremesa bien servida… es tanto que necesitamos exigirle para esconder tantos años escondidos buscando la escoba del tren de la bruja, la que nos atizaba como ayer lo hizo el filial de Albelda, un equipo que, además, nos hizo pupa con sangre cuando Álex Rubio nos vacunó. Y no hubo tiritas ni tampoco vendajes aparatosos en un atasco en las áreas tremendo; llegaban ellos y llegábamos nosotros, y solo brillaba el gol del madrileño al que dejamos huérfano de sentimiento murciano. Lo hicimos, y nos lo recordó, aunque se disculpara, con una risa por dentro tal vez o con la congoja real del que bailó en la discoteca con la más guapa sin recibir calabazas. Así nos fuimos al descanso viéndonos con taras; problemas en la creación, carencia de ritmo y todo echado a los dados en el tapete de las miserias.
Algunos intuían tiempos pretéritos, pasados imperfectos que parecían olvidados pero que alcanzaron la perfección, de acuerdo con el contrato, por ejemplo, del pasado año, con el PO. Pero bueno, mejor la duda y sus faltas de certezas, los cambios y los interrogantes de quienes afirmaban hace 1 mes y ahora preguntan. Esto es largo, más largo que un día sin pan, y más sinuoso que una competición esperada sin curvas. Y en esto, comenzamos a ver a los que iban de amarillo volar, poner candados en el centro del campo y solo atisbar a Pedro Benito, el mejor de los nuestros, probar llaves para abrir las cerraduras, desconozco si oxidadas por falta de talento o con problemas creativos. Y menos mal que llegó el añadido, ese tiempo final en el que, como en las discotecas a última hora, quedábamos los escombros -yo siempre estaba allí-. Y apareció Palmberg para al menos darnos azúcar a un paladar que tuvimos en barbecho 95´. Ahora nos queda un fin de semana donde la mala sangre se confundirá con estos 98´sancionados de pena. Menos mal que el lunes todo pasará y pensaremos en Algeciras. Tal vez allí no haya discotecas y no pensaremos si el deja vú nos llevará al mismo lugar de nuestra adolescencia. E igual va Jaso, ojalá lo haga porque la defensa no tiene abecedario ya para más planes; lesionado el B, posiblemente lesionado el C, con dudas en el D y un becario del filial trazando firmas en la hoja de actas.
Ángel García Álvarez
@__AngelGarcia__
¡Síguenos en nuestro canales!