IBIZA UD -2-0- REAL MURCIA
IBIZA UD: Ramón Juan, Unai Medina, Monjonell, Manu Pedreño, Kembo, David García. Iago Indias (Theo Valls, 68), Iván del Olmo (Georges, 68), Fran Castillo (Yurrieta, 83), Bebe (Sofiane, 83) y Davo (Svensson, 70). Suplentes: Torrelavid (ps), Sergio Diez, Nacho y David del Pozo.
REAL MURCIA: Gazzaniga, Carlos Vicente, Óscar Gil (Palmberg, 69), Cristo González, Sekou (Jorge Sánchez, 46), Isi Gómez, Joel Jorquera (Víctor Narro, 46), Pedro Benito (Meca, 85), Ekain (Pedro León, 46) y Flakus. Suplentes: Kaja (ps), Andrés López, Vila, Antonio David y JC Real.
Goles: 1-0 (min. 9): Davo; 2-0 (Min. 45+2): Iago Indias.
Árbitro: Camacho Garrote, del colegio andaluz. Amarillas para los locales Unai Medina e Iván del Olmo, además de los murcianos Ekain, Óscar Gil, Pedro León y Cristo Romero.
Incidencias: Can Misses. Medio centenar de espectadores en las gradas ibicencas.
Comentario: Hay derrotas que duelen, derrotas que regularizan la realidad, derrotas que saben peor que ser pisoteados. En esas derrotas, entra la de Ibiza, una suela más recia que pasó por encima de unos granas que volvieron a sentir las mismas sensaciones que habían olvidado en el primer tramo de liga con Etxeberría. Es una derrota que preocupa, y lo hace porque se han visto variantes tácticas en el campo, se ha visto que Colunga miraba al banquillo y su profundidad, y no encontró alternativas. Poco más cuando el rival se activa y vuelve a sentirse importante, y tú miras al suelo con la inseguridad de acurrucarte en la pérdida de puntos. Es un punto sobre seis, un punto que hará que Felipe, con seguridad, pase una semana evaluando si seguir tirando de chequera con más opciones para el plantel o cerrar todo con Calavera.
Luego, quizás en la búsqueda de excusas, Colunga no quiso incidir en la debilidad defensiva de una zaga que debe mostrar mucho más y cumplir mejor. Las bajas, la falta de paciencia, el descontrol, las pérdidas innecesarias… crean peligros donde se señalizan las taras. Que faltaran Alberto y Héctor, ahora mismo, es un lastre que arrastra toneladas. No vale el esfuerzo, la profesionalidad o la novedad, solo sirve no caer en el error, jugar por encima del umbral de la concentración, pelear hasta la extenuación y no mirar ni al rival ni al Sabadell. No tuvo, siquiera, tramos como para enorgullecerse, momentos como para mostrarse valientes con el escudo. No, no los hubo.
Todo, en un dislate atrás en el que se mezclaron acciones disparatadas con atacantes rivales con el colmillo afilado, mala mezcla para hacer morir el partido cuando se cumplía el minuto 10. Davo vacunaba a una zaga que se perdió en sí misma en una acción sencilla de defender. Tuvo arrestos de forma inmediata el Real Murcia para pensar que podían, pero nada, pensamientos sin forma, llegadas ante Ramón Juan antes de tirar la toalla y sentirse importante tocando en zonas de intrascendencia, donde apenas se araña. Por si acaso, los de Miguel Álvarez, que acumula seis puntos consecutivos ante equipos de la Región y ya no huele la soga del cese, quisieron taladrar el billete de los de Colunga con un segundo gol, en el descuento, que expuso demasiado de nuevo a la defensa murciana en la foto de la definición. Dos goles que eran una galaxia a conquistar en la reanudación. Mucho, demasiado.
El asturiano quiso dar una vuelta al contexto de la derrota introduciendo un triple cambio en la reanudación. Debutó Víctor Narro, le devolvió galones a Pedro León y metió a Jorge en el centro de la defensa para que viéramos que Óscar Gil puede cumplir en el centro del campo. No pareció mejorar. Los celestes se centraron en no despeinarse, jugando aseados, sin fisuras, marcando un ritmo lento con el balón y el reloj. Nunca fue el Real Murcia el Real Murcia, nunca. No había pistas que rastrear del equipo que hace apenas un mes ganaba, competía e ilusionaba. Incluso Fran Castillo pudo firmar el tercero. Hubiera sido una goleada que muestra que arriba, quizás, precisas algo más con características distintas a Flakus y a Pedro Benito, como siempre este último, lo más destacado del plantel en Can Misses. Ahora, a resetear, soñar con acoplar cuanto antes los refuerzos de invierno -sobre el papel, diferenciales- e imaginar que el Sabadell pilla la gripe. Solo así, podremos acabar líderes, lo que quiere Felipe.
Ángel García
@__AngelGarcia__
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