ALGECIRAS-1-0-REAL MURCIA
ALGECIRAS: Iván Moreno, Joseca (Dani Garrido 70), Mayorga, Víctor Ruiz, Tomás Sánchez, Jony Álamo (Aleix Coch, 80), Turrillo (Óscar Castro, 46), Rastrojo, Juanma García (Arauz, 70) Obeng (Riley, 80) y Manín. Suplentes: Samu Casado (ps), Ángel Gómez, Nader y Villalba.
REAL MURCIA: Piñeiro, David Vicente, Jorge Mier, Alberto, Sekou (Andrés López, 46), Cristo Romero, Moyita, Palmberg (JC Real, 57), Ekain (Isi Gómez, 80), Pedro Benito (Cadorini, 57) y Flakus. Suplentes: Gazzaniga (ps), Adebayo, Antonio David, Héctor, Sarabia y Pedro León.
Árbitro: Ruipérez Marín (Castellano-manchego). Amarillas para los locales Víctor Ruiz, Jony Álamo, Joseca, Castro, Tomás y Manín. Por los granas, Moyita, Sekou, JC Real y Cadorini.
Goles: 1-0 (min. 2): Manín.
Incidencias: Nuevo Mirador de Algeciras. Presencia de seguidores murcianos en las gradas.
Comentario: Las fábulas siempre tienen moraleja. Los partidos del Real Murcia de este años, apenas cinco, llevan asociados siempre un relato fabulado, de mentiras con el balón e incipiente incapacidad para manejarlo. En resumen, su moraleja es que es imposible hacerlo peor con un presupuesto tan elevado, con un dispendio que no ha tenido reparos en colocar, billete sobre billete en la mesa, Felipe Moreno, al que supongo que tras el partido no encontró cueva para asumir una penitencia que le ha ofrecido en bandeja la dirección deportiva.
Y es que con más sustancia para manejarse en los despachos, con más consistencia económica para negociar, con más razones para conseguir fichajes… han tocado fondo. Lo mejor es que lo hacen cuando nadie se lo esperaba, cuando más ilusión se vendía, cuando muchos ansiaban mejorar algo que consideraban deficitario de campañas anteriores pero que no estaba tan mal como se pensaba. En cuentos anteriores, en fábulas cercanas, se soñaba con idealizar algo que iba a llegar, pero nada -de momento, insisto- es como parece. Lo de Algeciras acarició el ridículo, fueron noventa y pico minutos sostenidos por un disparate donde no sirve ya pensar que estamos empezando porque el Real Murcia, recordemos un histórico, no está para inicios, está para realidades y ahora mismo este equipo está sin aire, caído, sin alternativas, perdidos en un mapamundi donde nadie es capaz de distinguir las fronteras.
Este Murcia, en cinco partidos, ha entrado en barrena; ni propone, ni dispone. Ni juega, ni hay atisbos de intentarlo. La plantilla se pierde en lo más básico; jugar. No juega a nada y espera que Flakus amanezca con sus remates cuanto antes, no hay más plan-. Se hablaba de ritmo, de partidos alegres, de intensidad… pero parece que es algo que estaba preparado para el rival, para que juegue con alegría, sea más intenso que nosotros y marque un ritmo en el que siempre van los de Etxeberría con una marcha menos. No hay más cuando la exigencia obliga, cuando Felipe saca la cartera, cuando miles de socios confían en algo que ahora es una quimera.
Podríamos desear muchas más cosas, pero lo mejor es encontrar fantasmas para esconderse, imaginarse enemigos, soñar con ellos como causa de una incapacidad que se ve reflejada en el césped. Y han pasado Mario Simón, Pablo Alfaro y Fran Fernández -de Munúa, mejor no hablar- y no lo hicieron peor, es más mejoraron lo actual. Pero en esta fábula no tiene peso el trabajo, solo los resultados, y esta plantilla, aún siendo más cara, tiene más déficits que cualquiera de las anteriores en la categoría.
Y no quiero decir más. Si escribo la realidad de lo que han sido los últimos partidos, no bastaría con hacer una plantilla nueva, más competitiva, más racional dentro de la inconsistencia y debilidad que manifiesta. Ahora, podrán ganar la próxima semana, sacar pecho y cantar revancha, pero este equipo está hecho para el liderato, para mostrar sensaciones y sentir que miran a los rivales por encima del hombro. Por presupuesto deberían.
¿Hablo del partido? No, está todo dicho.
Ángel García Álvarez
@__AngelGarcia__
¡Síguenos en nuestro canales!