HÉRCULES -2-0- REAL MURCIA
HÉRCULES: Blazic, Samu Vázquez (Galvañ, 70), Rentero, Monsalve, Javi Jiménez, Ben Hamed, Calavera (Mangada, 77), Nico Espinosa, Andy Escudero (Jeremy de León, 77), Aranda (Guti, 56) y Fran Sol (Toril, 56). Suplentes: Carlos Abad (ps), Bolo, Retu y Mehdi.
REAL MURCIA: Gazzanigal, David Vicente, Jorge Sánchez (Isi Gómez, 82), Jon García, Jorge Mier, Óscar Gil, Yoldi (JC Real, 68), Palmberg, Jorquera (Pedro León, 76), Narro (Pedro Benito, 82) y Flakus (Juanto Ortuño, 68). Suplentes: Piñero (ps), Cristo Romero, Alberto, Antonio David, Ekain, Sekou y Meca.
Goles: 1-0 (min. 64): Toril; 2-0 (min. 84): Toril.
Árbitro: Domínguez Cervantes (colegio andaluz). Amarillas para el local Samu Vázquez y los granas Óscar Gil, Jon García, Pedro León y Yoldi.
Incidencias: 14069 espectadores en el Rico Pérez. Actuación policial en la zona de los seguidores del Real Murcia tras el partido.
Comentario: No sé qué contar. Le daba vueltas en el coche, en el regreso de Alicante, y desconocía cómo afrontar mi duelo con el teclado. ¿Cómo empezar cuando al fin el equipo había sido reconocido como tal y se había gustado con y sin balón? ¿Cómo escribir de una derrota que, más allá del engaño del marcador, no hizo justicia? ¿Cómo explicar que la primera parte de los nuestros fue de lo mejor de la temporada pero que tenemos menos gol que yo mismo jugando con botas de pescar? ¿Cómo?
Y aquí estoy, triste, como un lerdo obnubilado por las vueltas de un reloj ante una cita. Decaído ante el suplicio de las jornadas, melancólico y, por momentos, de una mala leche que corta cualquier desayuno. En fin, que podría contaros que los de Curro Torres jugaron como nunca y no sumaron, que fueron pintando pinceladas de un paisaje definido y acabaron a brochazos para acabar la peonada. No se puede ser tan infeliz, tan miserable, tan desventurado. No se puede. Por momentos, disfruté. Sí, disfruté. Raro ¿no? Pues sí, pero lo hice. Me imaginé yo mismo dando metros al balón por las bandas, doblando a mi par, desmarcándome en rupturas imposibles, rematando a gol… pero estaba Blazic. Y estaban más de un millar empujándome tanto que me sobraba la fuerza y el gol. Era despertar sin sueño para volver a donde nos llevaron estos mercenarios, estos tipos que no tienen la suerte con ellos, estos tipos que son tan mercenarios como yo, y como cualquiera a nivel laboral, pero no, sólo ellos lo son para los cuatro talibanes que olvidan lo que hay en el césped. Y lo que hay es un equipo con taras y con contrapesos. Pocas veces van a merecer tanto y recoger tan poco. La primera parte fue la prueba.
Pero en la segunda… ¡ayyyyy, en la segunda! Volvieron los errores -esta vez por Gazzaniga, capaz de ser odiado y rezado a partes iguales-, por una defensa que se inventa baches para tropezar y caerse, por un equipo al que le aprietan los grilletes con el marcador en contra. Lo peor es la vacuna, y que sea inyectada por un ex como Toril, un ex al que no quisiste hace un par de meses por una DD incapaz de contarse los dedos de las manos. Ella y sus decisiones han llevado al equipo donde está. Y ya no puede la prensa amiga seguir en su defensa, no. Solo quedan diez partidos y trece puntos como objetivo. Luego Felipe deberá decidir al exilio al que envía a esa DD que, como muy cerca, debería acabar en el fútbol de un país en vías de desarrollo futbolístico, no en el Real Murcia. Para lo demás, ya sufrimos nosotros.
Ángel García
@__AngelGarcia__
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